¿DE VERDAD LES INTERESA LA LEALTAD?

 Escuchar a algún dirigente patrio hablando de lealtades, opinando sobre las opciones personales de los afiliados al partido popular de seguir en su afiliación o no. ¿Lealtad? Afiliarse a un partido político no es como el matrimonio en los años 60 “para toda una vida” o si, pero no depende solo de 1, y si del afiliado y el propio partido. Desde luego no podemos entender la afiliación, ni el matrimonio como una condena, porque desde el momento en que así lo sintamos, algo raro sucede.

              Los partidos deben tener un “do ut des” con el afiliado, no debe buscar una oveja que unida al rebaño de los fieles diga a todo amén y, que siguiendo a alguien salte si éste salta, se lance por un precipicio si esté se lanza, etc.  A sensu contrario un espíritu crítico, constructivo, una búsqueda de la mejora reunida a través de la aportación personal, no hacen más que redundar en el colectivo; pero claro: siempre es mejor apartar que, aceptar el aportar; discriminar que aunar; señalar que arrimar o simplemente ignorar en vez de escuchar.

             Por supuesto me refiero al partido que conozco, el PP, y hago a mis compañeros una pregunta: ¿queréis que hablemos de lealtad?

          -Lealtad es presentarse ante la sociedad sin careta, no olvidemos que los afiliados somos parte de esa misma sociedad que el partido está obviando y, lo que es peor no respetarla.

         -Lealtad es, igualmente, ser fiel a los principios y valores con los que te presentas ante tus miembros, respetar tu propio “catecismo”. ¿Se está haciendo? Me afilié a un partido que defendía la libertad por encima de todo ¿lo hace?; una formación que defendía la igualdad que no el igualitarismo ¿se hace?; un partido -aquel de los noventa y principios de los dos mil- que tenía claro el modelo de España, esa España constitucional, Constitución de la que se cumplen 40 años este 2018; y un partido que ponía a la persona en el centro de la actividad política no al ombligo de sus dirigentes, aquel partido que sufría con el terrorismo y no se plegaba a él, ¡Ay! ¿dónde está aquel partido?

          -Lealtad para mi es tener un partido que no solo intenta una huida hacia adelante sin pedir perdón, un partido que ve la paja en el ojo ajeno y no la viga en el suyo.

          -Lealtad es anteponer los intereses del conjunto que forma la formación, por encima de los intereses personales de los dirigentes -que temporalmente ocupan esos cargos.

          -Lealtad es asumir en cada momento las consecuencias de la responsabilidad de los actos, tengan 15 años o sean de anteayer.

          -Lealtad señores dirigentes del partido, no es salir en televisión tratándonos como si de pobres ignorantes desmemoriados fuésemos, para hacernos comulgar con ruedas de molino.

          -Lealtad es en definitiva tener el debido respeto a los afiliados, y en momentos procelosos -como el que vivimos con la condena de la Gürtel- mirar a los ojos a afiliados y votantes y decir nos vamos.

Esto último además de lealtad se llama respeto, confiere altura de miras a quien lo hace y sobre todo le hace digno de ocupar un cargo de representatividad. Y que mejor que ser digno de poder mantener la mirada a tus iguales, sin rubor y sin tener que mentir para sobrevivir.

           Para acabar me gustaría recordar que ya no se estudia la lista de los reyes godos de manera memorística; que como decía antes es muy fácil recordar la letanía de la paja en el ojo ajeno (o su propia viga; Filesa, Malesa, Timesport, BOE, etc), cuando existe una viga enorme en el tuyo. Y si se quieren ovejas, escriban su búsqueda en google porque sinceramente no se donde adquirirlas.

           No me hablen de lealtad cuando no se me presta. En fin, visto lo visto solo cabe un camino, pero siempre con la cabeza muy alta. A buen entendedor.

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