EL COSO DE LOS MORLAPATOS

patotoro¡Por la puerta grande! Así ha entrado mi ciudad, como si del arte de cuchares se tratara, en las grandes causas de corrupción de este, nuestro, País. En lugar de coso, un estanque (o lodazal según lo veamos); y en vez de grandes morlacos de 600 kilos, pequeños “patos” encontrados por la siempre eficaz aun cuando sea lenta Justicia, que engrandecen su corpulencia y que se han convertido en peligrosos animales para la credibilidad, e incluso para el futuro personal de algunas personas en nuestra ciudad y adyacentes.

Llevan varios días los medios de comunicación relatándonos un entramado que bien podría ser el mal argumento de una película de clase B (de clase B por la repugnancia que creo nos produce a los ciudadanos todos estos casos que nos tienen extenuados y hartos de esta situación). Procesalmente estamos en uno de esos hitos importantes, el Fiscal ha solicitado una serie de imputaciones y será ahora la Instructora de la causa la que determine mediante el correspondiente Auto si lleva adelante las imputaciones solicitadas por el Ministerio Público, si las reduce o incluso si a su juicio las amplía, porque en España la Instrucción Penal recae en los Jueces de Instrucción y no en la Fiscalía. Pero bueno poco parece que pueda diferir de la solicitud planteada. Una vez se dicte ese Auto y se confirmen o no imputaciones, será el momento ¿procesal? pues no, “político” de tomar decisiones y exigir responsabilidades, pero una cosa parece clara: el agua de los estanques puede acabar putrefacta si de vez en cuando no se limpia, los patos del estanque pueden resultar intoxicados e incluso “desaparecer”. También hay personas que se acercan al estanque y lanzan comida a éstos, y por lo general la mayoría comen, aunque seguro que algunos no lo hacen. Pues en la corrupción pasa algo similar hay gente con el “pan-sobre” dispuesto a lanzarlo sea quien sea el “patito” y hay de éstos que recogen el “pan-sobre” y otros que lo rechazan; hay gente íntegra e incorruptible y gente que no lo es tanto.

torilesEn fin que el tema es muy cansino y dará para más y según avance habrá que analizarlo, pero una cosa tengo clara respecto de aquellos políticos que resulten imputados en la causa, y no es una opinión nueva en los presuntos casos de corrupción o corruptelas: deben dimitir para desde el anonimato de la causa no dañar a las instituciones y ser plenamente libres de ejercer su derecho de defensa sin manchar ni las instituciones a las que representan, ni por supuesto a las formaciones políticas a las que pertenecen. Obras son amores y no buenas razones. Y como en el arte del toreo “ábrase la puerta de toriles y, devuélvanse los patos al corral”.

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