ESPAÑA DE LUTO. RECEMOS POR NUESTROS HEROES FALLECIDOS.

¡En misión de paz auspiciada por la ONU!, fue la primera reacción del gobierno de España y de Galicia; eso si, se olvidaron de decir que también por la OTAN. Mientras, los socios parlamentarios de ambos gobiernos reiterando sus peticiones de huida de nuestras tropas también del conflicto afgano.
Evidentemente ha sido un mazazo terrible en este penoso verano de 2005. Desde estas líneas me gustaría mostrar mi reconocimiento a los soldados españoles que dan su vida por los demás, que entrenados para la guerra ayudan a la democratización y a la paz de numerosos países. Las misiones de paz auspiciadas por organismos internacionales son importantes como se ha demostrado, lo son por su vocación de servicio al prójimo, y nuestros soldados (y sólo hay que verlos en televisión) nunca huyen de ir a zonas de dudosa seguridad, más al contrario se muestran deseosos de hacer su trabajo, de poner en práctica muchas de las cosas para las que han sido entrenados. La mayoría de las veces, por no decir todas, desoyendo la voz de sus familiares que en un gesto normal, comprensible y hasta admirable les piden una y otra vez que no vayan a las misiones, pero estos hombres y mujeres, no por obstinación, si no por servicio piensan más en los que van a servir que en ellos mismos, lo que siendo admirable podemos calificar de actitud heroica, lo mismo en los Balcanes, en Afganistán o en Irak, no hay misiones vergonzantes frente a otras que no lo son, no hay actuaciones del ejército español que en ningún modo revistan peligro; todas son peligrosas y todas tienen riesgo, lo destacable es que haya soldados nacionales dispuestos a entregarse por la justa causa de la democracia y de la democratización de los demás.
Ya tocará en su momento analizar la actuación del Gobierno, pero sólo cabe decir en estos primeros momentos que como se ha demostrado da igual que las misiones sea en un lugar u otro, todas encierran peligros; que el gobierno debe perseguir esclarecer la verdad si se trato de un accidente o de un ataque, y actuar en consecuencia asumiendo la alta responsabilidad de gobernar. Lo único que espero es que no abandonemos también a los afganos ahora que se acerca el momento de las elecciones, como tan tristemente hicimos con sus vecinos iraquíes, estoy convencido que los 17 héroes fallecidos no lo hubieran querido precisamente por su vocación de servicio a España y a los demás.

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