FELICIDADES CONSTITUCIÓN, 36 AÑOS NO SON NADA

constitucionSe cumplen 36 años de la aprobación en Referéndum Nacional de la Constitución de 1978. Hoy más que nunca aumentan las voces que claman, no su reforma si no su sustitución por un nuevo texto constitucional. En el año 1978 hubo un amplio consenso de las fuerzas políticas, pero sobre todo de la sociedad española que masivamente apoyó el texto. Las Normas constitucionales de cualquier país tienen una clara vocación de permanencia en el tiempo, porque solo la estabilidad y por ende duración les lleva a cumplir la misión encomendada de ser la columna vertebral del estado del que se trate. Así pasa en numerosos países con la mayor tradición democrática y esa experiencia debe servirnos de espejo a nuestra propia Norma.
La Constitución es, si se me permite la comparación, como la parte estructural de un edificio, que sin él (el Estado) se desmorona. Pero esta estructura debe ser reparada cuando sea necesario, y los pisos pueden ser arreglados (pintado, cambio de muebles, cocina, baños, etc…sin que afecte a la estructura general en ningún caso). El sistema está estructurado de tal forma que con las conocidas como Leyes Orgánicas se pueden desarrollar preceptos constitucionales sin que sea pues preciso tocar de manera alguna la estructura misma de la Carta Magna, para lo que por ejemplo se establecen mayorías reforzadas para alcanzar el mayor de los consensos, así en su artículo 81 señala que “Son leyes orgánicas las relativas al desarrollo de los derechos fundamentales y de las libertades públicas, las que aprueben los Estatutos de Autonomía y el régimen electoral general y las demás previstas en la Constitución.; y su apartado 2 que para “La aprobación, modificación o derogación de las leyes orgánicas exigirá mayoría absoluta del Congreso, en una votación final sobre el conjunto del proyecto.” Es por ello que muchos aspectos que se intentan introducir en la Constitución en realidad no son necesarios porque pueden tener la más alta protección y desarrollo legislativo sin necesidad de ir a un detalle constitucional extenuante.
Pero ese espíritu conciliador no significa renunciar a tus ideas, principios o valores y si pelear por encontrar nexos de confluencia, pero para eso sería necesario responder a varias cuestiones: qué vamos a cambiar, para qué, por, cómo y cuándo? Y esas incógnitas no tienen siquiera respuesta estamos ante eslóganes más o menos rimbombantes, ni basar su reforma en que no se ha podido votar por todos, lo cual es evidente porque aun aprobando una nueva en algún momento sucedería lo mismo.
Yo quiero aprovechar el día para FELICITARNOS POR TENER ESTA CARTA MAGNA, DESEARLE LARGA VIDA Y PERMANENCIA Y POR RECUPERAR EL ESPÍRITU NO DE DOBLEGARSE SI NO DE DIALOGO EN EQUILIBRIO E IGUALDAD. ESPAÑA Y LOS ESPAÑOLES LO MERECEMOS.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *