HONRA CON BARCOS, BARCOS CON HONRA (Artículo ABC 16 de julio de 2013)

Se acerca el temido 17 de julio. Queda poco para conseguir cambiar la suerte del anuncio de la que puede ser una fecha nefasta a convertirla en una jornada de esperanza. El «tax lease», mejor dicho su legalidad y posterior devolución, es una espada de Damocles que se cierne sobre España y constituye todo un cañonazo en la línea de flotación del sector naval, tan importante en nuestra economía. Esta amenaza ha conseguido la unanimidad de todos, olvidando la rencilla política para lograr la unidad frente al «enemigo», que no se encuentra en casa aunque dirigido por uno de aquí Joaquín Almunia, en su sede de Bruselas. El pasado día 11, los vigueses de todos los colores políticos, inquietudes y trabajos salimos juntos a las calles bajo una sola bandera: la roja y blanca de Vigo, y la de la unidad en defensa de un sector económico estratégico como es el NAVAL en esta ciudad, un sector que históricamente ha sufrido mucho —algunas veces por su propia actuación—, pero que ahora si Europa no es justa con España, el sistema del «tax lease» podría certificar la defunción del sector.

Es difícil ser visionario en tu tierra. Lo mismo quizá le pasó a D. Casto Méndez Nuñez, quien a pesar de la importancia del personaje, e incluso de los méritos atribuibles a lo largo del recorrido histórico, es uno de esos profetas que parece pasó desapercibido en su ciudad natal: Vigo. Él habló de «honra» de «barcos», y en el fondo marcó una filosofía de vida lo que es muy, pero que muy importante en estos tiempos que nos han tocado vivir.

¿Barcos? De ellos sabe mucho mi ciudad por tradición marinera, por construcción naval, por estar abierta al mar, contando entre sus insignes vecinos a alguien como Méndez Núñez, marino reflexivo que supo hacer confluir la gallardía en el combate con sus decisiones que buscaban preservar la honorabilidad patria por encima de todo. Ahora precisamos de esa valentía nuevamente, como decía una grave amenaza se cierne sobre los barcos vigueses, en este caso sobre el futuro de todo un sector tan cardinal en nuestra economía local (y por ende gallega y española), sobre su construcción.

¿La diferencia? Ahora no nos enfrentamos a otro ejército (como en su día D.Casto), ahora lo hacemos frente a tropas vestidas con traje y corbata, legiones de políticos comunitarios que parecen servir no a la justicia e igualdad, sino al interés de determinados lobbies y países de gran influencia europea. Además me pregunto: ¿por qué la antecesora de Almunia, la comisaria Mrs. Neelie Kroes, le dio el visto bueno al sistema de «tax lease» diciendo que era conforme a la legislación comunitaria, y que no se trata de un método contrario a la competencia? ¿Qué intereses tiene el exministro español en todo este embrollo para cambiar radicalmente el anterior criterio?

El pasado jueves estuve con el naval de esta ciudad porque soy consciente que es estarlo con la propia ciudad y su futuro. Cara al día 17 debemos mostrar unidad, exigirla y sobre todo demostrarla, poner las naves delante de los comisarios y cercar las voluntades comunitarias, lograr para España el respeto a la honra y, sobre todo, los barcos.

Sé que vamos a dar la batalla, que vamos a conseguir lo que en justicia nos corresponde, y vamos entre todos a lograr que la decisión de Europa sea equitativa y que por tanto al igual que Francia no debamos devolver las ayudas, con ello se salve el presente y se pongan las cuadernas, jarcias o mamparos, piezas necesarias para construir navalmente hablando el futuro del sector. ¿Pido mucho?: «barcos con honra, honra con barcos, pero por encima de todo: unidad, trabajo y futuro para Vigo, Galicia y España».

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