IBARRETXE, LA ONU Y LA COPA DEL PINO.

En un momento de esos que a lo largo del día dedico a la información, perdiéndome en uno de los muchos informativos horarios de la radio española, tuve la ocasión de escuchar para mi asombro al que calificaría como uno de los mayores filósofos de este principio de siglo que nos toca vivir. Toda adulación es poca para este personaje, temeroso es intentar explicar un pensamiento tan profundo como el del Sócrates moderno, pero lo cierto es que sus “axiomas” son de tal profundidad, que si no fuera porque causan hilaridad sería para incluirlos en uno de esos libros de antologías que circulan por nuestras librerías, libros del esperpento más absoluto, claro es. Para aquellos que no lo hayan adivinado aún, les daré una nueva pista que seguro saca a todos de duda: quiere ser el próximo Kofi Annan, se considera “euscrata” y miembro de una nación como la copa de un pino, nada más y nada menos. ¿Ya lo han adivinado?, hablo de Ibarretxe, Juanjo para los amigos.
Mientras lo escuchaba me imaginaba el País Vasco lleno de cascos azules de la ONU o algo similar, porque lo cierto es que los desvaríos del personaje en cuestión no tienen desperdicio. Primero con lo del dibujo, si aquel dibujo que encerraba en una interpretación freudiana verdaderos elementos de la ensoñación del sr.
lehendakari, y ahora con la “copa del pino nacional” que no se si debemos añadir a la serie de despropósitos que en materia de nación surgen por aquí y por acullá, frente al sentimiento de nación catalán, junto a la realidad nacional andaluza, surge cual ave fénix de la locura gobernante, la nación como la copa de un pino, si sí, no es una nación cualquiera, si no una conífera ancestral parece, pero caduca.
Y llama a la ONU al “proceso” (no el de
Kafka) si no el de paz ETA-Zapatero, porque para asombro de todos el que una banda terrorista, asesina y despreciable como es ETA haga un amago de cesar en el asesinato, va a traer la paz al mundo, según manifiesta el propio filósofo de la insidia. ¡Alucinante!, pero no acaba ahí, si no que pide ayuda a la propia ONU para que interceda en el hipotético proceso, no les llega con el cura irlandés, necesitan mas ayuda, necesitan intercesiones varias para lograr lo único pretendido por ETA y por el nacionalismo vasco la concesión y cesión, en definitiva la rendición del Estado, de ahí que propugnen todas estas patochadas. Por eso los demócratas debemos ser firmes, la paz en Euskadi llegará cuando los etarras se rindan incondicionalmente, entreguen sus armas, dejen toda actividad criminal, se sometan a la acción de la Justicia y pidan perdón a las víctimas, y eso sólo compete a los terroristas no a la ONU.
Debemos por último decirle bien alto y bien claro a Juanjo, con todo el afecto, que ni copa de pino, ni matorral, y aconsejarle que de aquí en adelante no haga más el ridículo.

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