LA VIDA SIGUE IGUAL

Como reza la canción la vida sigue igual, un Presidente de Gobierno que no habla claro pero que tiene un discurso fácil, y un jefe de la oposición que habla clarísimo pero que, ante el resto, tiene un discurso complicado, que creo en el fondo llega a los ciudadanos.
Rodríguez Zapatero no mira de frente cuando habla, lo cual me resulta especialmente inquietante, se olvida de los adjetivos que definen el estado de las cosas, y así desde hace tiempo habla de la “banda ETA” como si fueren txistularis o una orquestina cualquiera, se olvida el Presidente de que la banda como el dice es de “terroristas”, de asesinos, de criminales indeseables, y que al margen de que se deban hacer las comprobaciones necesarias para concluir, o no, que el proceso lleva al camino que todos deseamos de la rendición incondicional y entrega de las armas, no nos debe hacer perder la orientación que debe tener, y sobre todo el tipo de sujetos con el que se trata.
También se olvida el Presidente de la legalidad, de la ley, lo cierto es que la nombra poco, y cuando lo hace es en auto-justificación de sus actuaciones, como por ejemplo con el Fiscal General. Y dice que la reunión con la organización ilegalizada Batasuna (que recordemos forma parte de ETA) no infringe norma legal alguna, y va más allá señalando que el PP tuvo una reunión en no se que pueblo de Burgos con Batasuna, cosa que no se si es cierta o no, pero que en todo caso partiría de una significativa diferencia: en el año 98 ni los jueces, ni las instituciones españolas e internacionales habían declarado a Batasuna parte del entramado terrorista, no había sido ilegalizada, no pendía sobre dicha organización terrorista una orden judicial por la que tienen prohibida toda reunión, acción o manifestación, y hoy todo eso sr. Presidente Batasuna-ETA lo tiene prohibido. Además, como ya tuve ocasión de manifestar, Zapatero nos quiere hacer comulgar con ruedas de molino pues no hace falta reunirse con ellos, con los batasunos, para escuchar si van a condenar la violencia, si van a volver al redil democrático asumiendo sus reglas, porque para eso sólo basta una cosa: que lo digan, lo hagan y no tengan a cambio contraprestaciones políticas. ¿No cree Presidente?.

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