NI MONARQUICO, NI REPUBLICANO, SOY CONSTITUCIONALISTA.

constitucionAyer vivimos un día de esos que los ciudadanos calificamos de históricos, y lo cierto es que en mis 44 años llevo unos pocos, por bien o por mal, días que quedan grabados en la mente y que algún día –como en su día hicieron mis abuelos- trataré de trasmitir a mis nietos (si algún día los tengo).

España se acostó ayer con la noticia que convulsionó España, el Rey abdicó, (renunció, dimitió), alguien se iba en este país pudiendo permanecer en su puesto hasta que le diese la “real” gana como se suele decir. Un ejemplo que debería hacer reflexionar a no pocos. Ayer por la tarde aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, la izquierda más radical y trasnochada de este país, algún elemento de lo que debería ser izquierda centrada del PSOE decidieron salir a las calles con la bandera tricolor en la mano esperando que se produjese aquello de “España se acuesta monárquica y se levanta republicana” como en el año 31. Pues no ha sido. Ha amanecido en España, llevamos varias horas de este nuevo día, y la vida sigue igual aquí no ha amanecido una nación republicana y me explico.

Los que ayer salían a las calles no son republicanos estricto sensu. ¿Por qué? Porque no plantean el debate sobre república sí o no –debate en el que todos podemos tener nuestra propia postura a favor o en contra-, lo que plantean es recuperar una especie de herencia de lo que fue la II República nacida en 1931, es decir recaminar 78 años para atrás y volver al momento anterior al alzamiento franquista. Este proceso se rompió en la Transición, pero algunos se obstinan en dividir, enfrentar, recuperar. ¿República sí? Es un debate, se podría plantear a través de los mecanismo previstos en la Carta Magna para la modificación constitucional, pero desde luego no tomando las calles, ni agitando banderas, y si consiguiendo votos. Algunos no se quieren enterar que estamos en el año 2014 no en el 1931, 34 o 36.

Ayer se consolidó lo que los españoles decidimos –hayamos votado o no (por edad no pude)- la Carta Magna un 6 de diciembre de 1978. Ese es el día clave en el presente y lo es también en el futuro. ¿Por qué digo que se consolidó? Porque opino que aquel que renunció a lo que pudo ser un monarca decimonónico se convirtió en rey constitucional, y esa constitucionalidad se reafirma ahora al provocarse la sucesión en la corona. Normalidad nada más, de lo que debe ser un Estado moderno.

Por eso al margen de si la bandera bicolor o la tricolor, los que se declaran monárquicos o republicanos, yo me encuadraría en una tercera categoría “soy constitucionalista” (por haberla jurado, y por creencia) y ahora la forma del estado es una monarquía parlamentaria. ¿Algún día seremos una República? Podría ser si se modifica la Constitución, y en ese caso, seguiré siendo constitucionalista.

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