PAPA, EMILIO GRACIAS POR DARME UNA OPORTUNIDAD

raul-silencio-camp-nouLeo declaraciones estos días de algunos dirigentes políticos en lo que respecta a la asunción de responsabilidades de gente joven con ejemplos como las “pocas horas de vuelo” o similares. Me hace gracia leer estos días la crítica ante la presunta falta de experiencia de los nuevos partidos políticos, de personas sin experiencia previa o con pocas horas de vuelo. Es cierto que la práctica es buena, aunque la habitualidad también te puede hacer adquirir vicios de difícil solución, de los que todos somos conscientes. Por ello hay que tener cierta generosidad porque ya he puesto en alguna ocasión el ejemplo futbolístico, pero en un País como el nuestro con tanta afición, y tantos millones de entrenadores, es fácil comparar y lanzo una pregunta futbolística: ¿Qué hubiese sido del deporte del balompié si unos valientes entrenadores como John Benjamin Toshack y Jorge Valdano no le hubiesen dado una oportunidad a Iker Casilla o a Raúl? Lo que se hubiese perdido este País, y quien habla de ellos lo puede hacer de muchos ejemplos. El tiempo pasa para todos, para los que acumulan muchísimas horas de vuelo también, y es generoso, pero sobre todo inteligente saber reconocerlo y sobre todo preparar gente que pueda llegado el momento sustituirte al frente de la nave, y para ello es preciso dar una oportunidad. De facto ni Casillas ni Raúl están en el Real Madrid y han aparecido nuevos jugadores que han cogido perfectamente sus responsabilidades.

505azulPero no es solo cosa del fútbol, o de la política. Si hacemos una pequeña reflexión personal cada uno de nosotros concluiremos que en algún momento se nos ha hecho debutar. Solo 2 ejemplos que me vienen a la mente, personales, un par de hitos en mi vida sin los que no sería quien soy ahora, los dos tienen a alguien por medio que te da la oportunidad y responsabilidad de adquirir experiencia. El primero de esos hitos fue recién cumplidos los 18 años cuando conseguí, como decía mi profesor de autoescuela “la licencia para matar” (afortunadamente, y toco madera, nunca ha sido para ello), y como mi arriesgado padre me prestaba su coche para que haya llegado a ser un, creo buen conductor, pero ¿y si nunca me hubiera dejado aquel R-18 o el Peugeot 505? Nunca hubiese adquirido esa necesaria experiencia.

abogado-y-juez-19726810Pocos años después, tras acabar mi licenciatura de derecho y decidir llevar mi vida hacia la abogacía, necesitaba de otra oportunidad para iniciarme y crecer profesionalmente como abogado. Así apareció en mi vida Emilio, quien lejos de desanimarme, por cuanto era meter un competidor en el negocio, fue lo suficientemente generoso de introducirme en él, enseñarme, tutelarme, e ir dándome responsabilidades, sin él nunca hubiese logrado ser abogado y ya va para 22 años (prefiero no pensarlo, como pasa el tiempo). Gracias a esa primera oportunidad he podido ejercer una importante profesión como la de abogado.

          Como es de bien nacidos ser agradecidos aprovecho esta reflexión para dar este par de “gracias”, porque sin su compromiso conmigo, sin su valiente oportunidad no sería quien soy, por ello no hay que tener miedo al futuro, solo al inmovilismo y al anquilosamiento.

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