PAPA RATZINGER EJEMPLO DE DECISIONES Y DE SORPRESAS

Este mundo tiene la gran virtud de que nunca nos aburrimos que a pesar que podamos pensar hoy es martes, igual que el pasado martes, y seguramente idéntico al próximo, siempre puede haber algo, o alguien que te rompa el esquema, y te sorprenda. Lo bonito de la vida, lo que no la hace fastidiosa, que a sensu contrario la hace interesante, es precisamente la ruptura con la monotonía que supone lo inesperado de los acontecimientos, y buena prueba de ello fue el día de ayer, que se traslada a hoy y a otros muchos días hasta que se supere el frente abierto.
Un día que podríamos creer marcado por la prima de riesgo, por los datos de corrupción del día, por algún acontecimiento deportivo, se vio totalmente trastocado por un hombre mayor, que vive en un pequeño Estado, pero que extiende su influencia allende los muros vaticanos, y que de norte a sur, de este a oeste ha sacudido los cimientos de la información mundial. Un hombre sencillo de origen alemán, un ideólogo, un pensador, un hombre de Fe ha revolucionado el mundo de una manera hasta ahora inimaginable. Estábamos acostumbrados a que un Papa sólo dejase su puesto con “los pies por delante”, que después son momificados y expuestos en la Basílica de San Pedro. Benedicto XVI ha revolucionado toda la tradición centenaria.
Comparado con otros ejemplos vemos la grandeza de la decisión. Un ejemplo lo tenemos en Venezuela, donde alguien se aferra al poder de una forma inimaginable (de hecho con dudas de que esté incluso vivo el dictador en cuestión), donde se toman decisiones importantes para toda una nación, con la duda de si la persona que tiene que adoptarlas es capaz, o son los secuaces que lo rodean quien se amparan en el líder para dirigir los designios de todos. La transparencia brilla por su ausencia, falta la luz de la transparencia, de los taquígrafos, que dan un halo de oscurantismo.
Y lo que pasa con algunos jefes de estado y/o de gobierno, presidentes de todo tipo, alcaldes, políticos de todo pelo, empresarios, etc, que no son capaces de adoptar una decisión vital como es apartarse de su cargo, aunque en ello pueda ir el futuro de la institución o empresa en cuestión.
El Papa Ratzinger -Benedicto XVI- es ejemplo vivo de lo que muchos no son capaces de hacer. Él podía continuar en la silla gestatoria, que le aguardaba hasta sus últimos días, pero ha sido capaz de anteponer el interés de toda la Iglesia, de toda la organización (si se me permite la expresión), por encima de un deseo colectivo, o de una tradición, la que aludía antes de que el Papa sólo salía a sus exequias. No sólo ha trastocado los informativos de medio mundo, sino que ha dado una tremenda lección a todos los seres humanos, anteponiendo el interés colectivo de la Iglesia al individual suyo. Desde luego habrá un antes y un después de Benedicto, creo que sentará cátedra en la Iglesia, y que supone un hito que se escribirá con letras de oro ya no sólo en los libros de la Iglesia, sino en la historia de la humanidad. Gracias por el ejemplo, ojala cunda en muchos que no siendo tan importantes, si se lo creen.

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