“PEPIÑO I EL HONRADO O ¿EL CORRUTO? DE ESPAÑA”

Alguien se imagina que tu jefe de trabajo, tu profesor, o tu entrenador del gimnasio llamase a tus padres y les dijese: oíd, tenéis un hijo alto, moreno, estudioso, rubio, etc, etc???

En mi caso alguien podría llamar a mis padres y decirles “oíd tenéis un hijo alto” (mido 1,95 cm). Sería una obviedad, y por obvio podíamos calificarlo de absurdo. Pero en el caso de Pepiño, o D. José, como le gusta que le conozcan ahora, la afirmación no es baladí, por falta de obviedad. Ha sido señalado por el dedo de la corrupción y del pago de dinero a cambio de favores, además en una gasolinera establece su oficina ambulante, lo cierto es que alguien se involucre así en una actividad delictiva que se acuse a sí mismo y a otros de corrupción no es sino una carga envenenada para el receptor de semejante recadito. En este punto podríamos recordar que nuestra Constitución reconoce el derecho a la presunción de inocencia, el cual considero fundamental, y el cual los socialistas han denostado en no pocas ocasiones, haciendo uso político del mismo, pues bien como dijo Jesucristo a Pedro en el monte de los Olivos “quién a hierro mata a hierro muere”, no sé entonces que sorprende tanto en el PSOE sobre el que podemos calificar como “caso Pepiño” o “caso gasolinera”.

Además en el caso de D. José, que no dimite ni de broma, ni en sueños se le ha imaginado, la cosa puede ser más retorcida, porque ya empieza a haber rumores de extrañas adjudicaciones millonarias que algún día pueden salir a la luz. Desde luego dos cosas son claras: la primera que si estuviésemos hablando de un Rey español de nuestra pasada historia podría pasar a los libros de historia, valga la redundancia, como PEPIÑO I EL HONRADO DE ESPAÑA, o quizá como PEPIÑO I EL CORRUTO (esto claro es en idioma de D. José). Y la segunda cosa, clara u oscura según lo veamos, es que Rubalcaba dijo, y cito textualmente el titular del diario El País: “TUS PADRES TIENEN UN HIJO HONESTO”, ahora tendríamos que saber si era un dardo envenenado de Alfredo P. Rubalcaba porque es conocedor de la respuesta a la siguiente pregunta: ¿tiene Pepiño, D. José, hermanos? La respuesta a la pregunta podría aclararnos mucho, pero como no la se esperaré respuesta. Mientras queda un día menos para las elecciones y Blanco sigue sin dimitir; yo le llamo coherencia socialista, o lo que es lo mismo “no hacer” lo que tanto predican.

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