RESPETO A LOS DERECHOS Y LIBERTADES FUNDAMENTALES

El Gobierno de España parece que aprovecha las vísperas de festivo, en las que los medios de comunicación se encuentran más relajados, para hacer filtraciones a la prensa como fue el pasado día 23 al diario El País acerca de la existencia de un proyecto de ley del gobierno de creación de un consejo audiovisual, al modo del catalán, pero para todo el Estado.
Ya he manifestado respecto de la ley catalana, del ya famoso C.A.C., lo que opino al respecto y por tanto se debe hacer extensivo a cualquier proyecto de ley que mine los derechos fundamentales garantizados por nuestra Constitución, que encuentran como ya he tenido ocasión de decir su límite en el respeto a las leyes y a los derechos individuales y colectivos.
Intentar desde los poderes públicos minar los derechos y libertades individuales, instituyendo órganos que recuerdan bastante a los censuradores de antaño, no es más que ejercitar el arbitrio y la injusticia desde esos poderes públicos, y es una situación inaceptable en un estado social y democrático de derecho como es el definido por nuestra Constitución, porque precisamente el cumplimiento de la ley y la posibilidad de acudir a órganos judiciales en defensa de nuestros derechos es garantía del buen funcionamiento de las instituciones, no son necesarios órganos, como los consejos audiovisuales, que más allá de buscar la preservación del respeto de los derechos de terceros pueden obviar esa defensa y convertirse en arietes contra la libertad de expresión y el derecho a recibir la información. ¿Qué opinarían partidos políticos, sindicatos y otras organizaciones si el gobierno instituyera por obra y gracia de una ley, un órgano que políticamente controlase el derecho de reunión y manifestación? Yo desde luego pensaría lo mismo.
Pienso, desde luego, que el ataque al individuo (insisto con el máximo respeto a las leyes), es un ataque a la sociedad, la creación de leyes ad hoc es un ataque a toda la sociedad, y el quebranto de los derechos individuales por parte de los poderes públicos es igualmente un ataque a toda la sociedad. Y contra los ataques a nuestros derechos fundamentales y libertades, los ciudadanos debemos alzar nuestra voz y decir ¡basta ya!, no podemos convertirnos con nuestro silencio en cómplices del ataque a esas libertades.
Lo cierto es que le he cogido cierto gusto a las frases de Montesquieu, pero también es verdad que son máximas contundentes, y que en numerosas ocasiones no han perdido su vigencia. Quiero traer, redundando en lo ya dicho en mi post anterior sobre el CAC, dos frases atribuidas a este pensador ilustrado: la primera de ellas “Una cosa no es justa por el hecho de ser ley. Debe ser ley porque es justa” y la segunda “Una injusticia hecha al individuo es una amenaza hecha a toda la sociedad.” Espero sirvan para hacernos reflexionar.

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