¿SE MATAN MOSCAS A CAÑONAZOS? ENTRE RESPONSABILIDAD Y EXTREMOS, LA PRIMERA

trenDicen que las comparaciones son odiosas, pero a veces las construcciones metafóricas sirven para entender mejor algunas cosas. Creo que a nadie nos gusta la gripe (ni ninguna otra enfermedad), ni sus consecuencias, pero los médicos, que al fin y al cabo son los que entienden del tema y conocen del paciente, aconsejan no utilizar determinados medicamentos para combatir la enfermedad porque al final te vuelves resistente cuando tengas una enfermedad seria. Eso sí, todos pensamos que si nos metemos un lingotazo de antibióticos, un coctel químico bien agitado seremos capaces de superar antes la crisis médica. Con una gripe debemos dejar actuar a las defensas del cuerpo, los médicos incluso dicen a día de hoy que sería bueno dejar la fiebre actuar como catalizador de nuestras propias defensas, pero todos recurrimos al paracetamol o ibuprofeno como mal menor. Eso sí quien no ha pensado alguna vez que sería necesario que apareciese el “bálsamo de fierabrás” y se ha lanzado a probar remedios de lo más variopinto. Pues bien algo parecido pasa con el acto propagandístico petitorio del pasado domingo 9 en Cataluña. Algunos exigen al Gobierno de la Nación contundencia (aplicación del artículo 155 de la Carta Magna incluida, es decir, suspensión de la Autonomía catalana) una contundencia que podría incluso convenir al gobierno electoralmente, pero que a mi juicio sería en este momento una irresponsabilidad. No es tiempo de quimioterapia y si del remedio de la Justicia que empieza a emplearse a fondo, no es tiempo de grandes alharacas sino de dejar hacer su trabajo a la Justicia, después de todo el Tribunal Constitucional suspendió la consulta originaria y el sucedáneo. Y me hago una pregunta, y se la hago a los que anuncian querellas contra el gobierno del Estado: si Mas convocase una elecciones plebiscitarias y pretendiese declarar unilateralmente la independencia ¿no sería el momento ad hoc para aplicar toda la artillería legal de la Constitución? o, ¿alguno en ese momento radicalizaría aún más la cuerda con otro tipo de intervenciones nada deseables?

Si un tren circula por la vía y es avisado por el control que existe un cochecito en medio de las traviesas no parece lo más razonable acelerar el tren y pasarle por encima, lo lógico, centrado, razonable y proporcional es frenar el tren y que una grúa retire el coche a fin de evitar un daño mayor, o ¿no?. El Estado es este tren y la pantomima catalana del nueve el cochecito, la justicia es la grúa que debe intervenir en este caso, evitando que se produzca el choque y buscando el respeto a la Ley y la convivencia.

Hay que buscar puntos de encuentro para despejar la vía, pero es evidente que el coche no puede invadir la vía del tren.

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