SI NO LES GUSTA….. LE ECHAN AZUCAR

El Pleno de una Corporación Municipal, que preside el correspondiente Alcalde es el máximo órgano de representación de la ciudadanía, al estar representado en él los vecinos de la determinada población tal y como reconoce el artículobernardo-alfageme 140 de la Carta Magna. Es por ello que cuando te sientas en el salón de plenos, seas de la formación política que seas, estás representando a la ciudadanía y ejerciendo por tanto una labor de mucha importancia para el bienestar de los vecinos. El propio Reglamento Orgánico del Pleno de Vigo aprobado con los votos a favor del Sr. Caballero y sus socios del BNG define en su artículo 63 que debemos entender por mociones y en su apartado 5 nos dice que tendrán ordinariamente por objeto el pronunciamiento del Pleno sobre la necesidad de iniciar actuaciones con una o más finalidades determinadas. En el pleno de ayer se debatió una moción sobre la conveniencia o no de situar un barco pesquero histórico de esta ciudad en una rotonda o en llevarlo al Museo del Mar para poder ser visitado por los ciudadanos conociendo así cual es el centro de trabajo de los esforzados marineros que cada día, cada jornada nos traen el pescado a las lonjas para poder disfrutar de ellos. Parece lógico que el alcalde de la ciudad, no solo oiga, sino que escuche lo que los representantes de los ciudadanos, a través de sus concejales le dicen, y que al menos de tiempo al estudio del tema y tenga flexibilidad de actuación. Creo que a cualquiera se nos antoja lógico, que si has adoptado una decisión como alcalde y se aprueba una moción en contra de esa decisión por la mayoría concejales, cuando se está en minoría, al menos estudies esa propuesta, no aproveches a que finalice la votación del acuerdo para espetar “de todas formas se va a colocar en Coia”. No parece que una rotonda sea el lugar más adecuado para colocar un barco pesquero de las características del Bernardo Alfageme (27 metros de eslora), y se priva desde luego a la ciudadanía de la posibilidad que advertía antes de poder visitarlo, pero aún es menos adecuado tratar a los representantes políticos de la ciudadanía como si de un tirano se tratase, no haciendo caso a la mayoría de las mociones que en los plenos se aprueban y utilizándolas exclusivamente con la finalidad de enfrentarse a otras administraciones con un halo de negatividad implícito que exaspera a la ciudadanía. Bien que el poder de los alcaldes es cada día mayor, sobre todo en los grandes municipios, pero debe salir de ellos por higiene democrática el mantener un equilibrio para tomar en consideración lo que los representantes ciudadanos le trasladan.

Que un alcalde, el de la 14 ciudad más grande de España, te diga aquello de “si no quieres caldo toma 7 tazas”, y te acabará gustando, es que no entiende el diálogo, o lo que es aún peor no le interesa. Añadió el regidor que “les va a gustar cuando esté allí”, solo le faltó decir aquello de y si no les gusta se jo..roban, o le echan azúcar.

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