SÓLO UNIDOS PODEMOS DESPEGAR (artículo 2 de abril ABC)

Vigo no está en cuestión. Vivimos un momento de dificultad como el resto de ciudades de este país, que se ve influida en nuestro caso por la actuación de un alcalde que en cada actuación busca un rédito electoral al precio que sea. Y ahí precisamente, en el precio, radica el problema. Cuando alguien voluntariamente se aísla, cuando alguien busca la confrontación por la confrontación, cuando alguien ve en cada esquina un enemigo y el causante de sus males puede, ¿solo puede? No, afirmo: tiene un problema, sí mismo.

Quien está en solfa es una clase política cuestionada, caduca y que en pleno siglo XXI hace política anteponiendo sus intereses personales a los de la ciudadanía, aquellos que se alejan del pueblo para refugiarse en su egolatría y conservar su silla en exclusiva, y que precisa recambio. Se ha puesto de moda en los últimos tiempos pensar que Vigo no despega, pero no lo hace literalmente. Vemos como estos días el aeropuerto no se convierte en nexo de unión de la ciudad con el resto del mundo, sino en objeto de división de Vigo con el resto, del resto con Vigo y del propio Vigo con Vigo. De nuevo, el enfrentamiento, la división y el ensimismamiento nos están conduciendo al fracaso. Ahora le toca al aeropuerto, pero no sólo al de Vigo, a los tres aeropuertos gallegos, que han entrado en una guerra sin cuartel, donde cada uno juega por libre, y donde el perjudicado tiene nombre y apellidos; el mío, el tuyo y el de cada uno de los ciudadanos de esta ciudad y de la Comunidad Autónoma.

Mi hijo de 3 años viéndome con esos ojitos que todo lo escudriñan me ha preguntado para qué sirve la barra de pegamento, mientras ve unos dibujos animados, y esta simple pregunta, de un niño pequeño con sus grandes inquietudes, me ha llevado a darle una sencilla respuesta para pegar, para unir. De ahí surgió la nueva pregunta: ¿qué es unir, papá? Unir, Fernando, es conseguir que algo que se encuentra separado actúe como un todo, unir es que esas dos alas del avión que se te han roto vuelvan al originario avión y puedas volver a jugar con él. Unir es importante hijo, porque unir significa futuro, significa caminar juntos, significa en definitiva alcanzar ese logro por todos deseado.

En Vigo funciona la desunión, la ruptura, el caminar por aceras distintas aunque vayamos hacía el mismo destino. Hemos podido ver como determinados colectivos no tienen demasiado claro sus objetivos, aunque algunos han reafirmado que más que estar al servicio de sus intereses como asociación, prefieren servir a intereses de otros, disfrazados del más mísero de los desintereses, aunque pudiera parecer un contrasentido. Algunos que no quieren que «se venda la Ría», parece que quisieran poner a Vigo en «traspaso». Algunos quieren disfrazar de un interés ciudadano, lo que no es más que un interés político oculto.

Si aplicásemos esa lógica infantil nos daríamos cuenta de que sumar es mejor que restar y que multiplicar mejor que dividir. Por eso si unimos, si tenemos claro el objetivo alcanzaremos las metas deseadas. Con los aeropuertos también: si conseguimos que 3 terminales trabajen como un solo aeropuerto, si logramos que el acuerdo y el sentido común triunfen sobre la desunión y el chovinismo, lograremos que todos despeguemos teniendo nuestro granero de oportunidades, y que nadie se estrelle. Porque todos debemos tener ese objetivo de remontar el vuelo y de posicionarnos en un mundo cada vez más globalizado, en el que el “enemigo” o rival no está a 20 kilómetros ni a 200, sino en cualquier rincón. Como uno tendremos más oportunidades, podremos repartir mejor las oportunidades que se nos presenten y pelear mejor contra las adversidades.

Yo no quiero un Vigo que se traspase o que se venda, quiero un Vigo de primera que sea el referente del Norte peninsular y estoy convencido de que unidos lo podremos alcanzar, y conseguir que nos «compren» con lo que ganaremos todos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *