LA COSTUMBRE PUEDE SER FUENTE DE PROBLEMAS.

IMG_1339.JPGEsta mañana me he levantado con una palabra en la cabeza: “costumbre”. Lo define la RAE como principal acepción como “hábito, modo habitual de obrar o proceder establecido por tradición o por la repetición de los mismos actos y que puede llegar a adquirir fuerza de precepto.” Además tiene trascendencia jurídica porque es una de las fuentes del Derecho, tal y como establece el Código Civil en su primer artículo.

Nuestra vida diaria, nuestros quehaceres, pero no solo personales sino también de las organizaciones, la propia sociedad, las empresas tienen bastante, por no decir mucho de seguidores de la costumbre. Esto mismo que nos es tan propio puede convertir nuestras vidas en lechos de aburrimiento. Esa costumbre, el acostumbramiento, nos puede convertir en ratones girando en la rueda.

          Pues bien, en las organizaciones políticas pasa exactamente lo mismo, en demasiadas ocasiones la costumbre difumina el avance, y lo que se precisa es precisamente la antítesis romper con lo que es costumbre para alcanzar la catarsis del cambio. En el Partido Popular además cambiar, transformarse, dar un paso hacia adelante se ha visto como necesario en su día para refundar AP en enero de 1989, por cierto con elecciones generales ese mismo año en el mes de octubre y con José María Aznar como presidente y candidato. La costumbre desde entonces ha determinado que en año electoral no se hacen congresos del partido, ni ordinario, ni extraordinario por presuntamente favorecer la estabilidad de la organización, y ello a pesar de que la Ley, la norma, es decir los Estatutos del Partido digan otra cosa; y pienso que hay momentos en que quizá sea bueno romper con la regla general e impulsar algo distinto al margen de la “costumbre” que anime el cotarro y como dice un amigo haga rock and roll. Reinventarse de vez en cuando, te sitúa en la línea de salida del futuro y ello contribuye a la consolidación de las organizaciones. El PP desde ese año 1989 no ha tenido una refundación en profundidad, ha continuado con las sinergias de gobernar en numerosos lugares, la profusión de procesos electorales (casi anuales) que han dejado poco tiempo al I+D+I de la organización política (Innovación, Desarrollo e Ideas), pero entiendo que después de los últimos reveses electorales, 3 seguidos, Europeas, Andaluzas y ahora Autonómicas y Locales, estamos en el momento ideal de dar un paso hacia adelante e innovar ideas, desarrollar ideas, e idear ideas, recuperando el pulso del Partido, pero sobre todo de la sociedad que nos puede percibir como alejados de ella, distantes e incluso antipáticos. La costumbre es la de seguir el viejo dicho de “virgencita, virgencita que me quede como estoy”, pero el siglo XXI exige nuevas formas, proactividad percibida por la sociedad y sobre todo democratización para cumplir con el mandato que el artículo 6 de la Carta Magna nos exige.

primarias¿Propuestas? Se pueden hacer muchas, pero: primarias obligatorias en los partidos, listas abiertas, cambios en la legislación electoral con una segunda vuelta y elección directa de Presidentes del Gobierno de la nación, autonómicos y Alcaldes; nuevas formas de participación de la ciudadanía en la política, y sobre todo de los afiliados en los partidos. Acabar con los congresos cerrados a delegados o compromisarios para sustituirlos por congresos abiertos en que pueda participar cualquier afiliado que lo desee y sobre todo que pueda votar en las ponencias y a los órganos directivos del Partido bajo la fórmula 1 afiliado 1 voto; creo que debe proponerse que los Estatutos del Partido incluyan la figura del Defensor del Afiliado; pienso igualmente que debería preverse la posibilidad de la moción de censura de los afiliados (con las premisas que se fijen en los Estatutos) a los órganos directivos en casos previstos en las normas internas; etc. Pero esto quedaría en su caso para un Congreso Nacional y su correspondiente ponencia estatutaria.

frase-la-unica-costumbre-que-hay-que-ensenar-a-los-ninos-es-que-no-se-sometan-a-ninguna-jean-jacques-rousseau-128206Pero a la vista de que en muchos lugares se están produciendo dimisiones de cargos autonómicos, provinciales y locales, es imprescindible que se abran de inmediato los procesos de Congresos: democráticos, abiertos a la militancia y sobre todo libres, que deben convertirse en ese punto de inflexión que reclama la militancia, y que tan necesario es para la que hasta ahora ha sido la primera fuerza política de España. Esperar se podría convertir en un agravamiento de la dolencia que afecta a la organización, máxime cuando queda poco tiempo para un nuevo proceso electoral. Quien golpea primero lo hace dos veces, quien intenta poner solución a sus problemas primero, saldrá del hoyo antes. Y como dijo Jean-Jacques Rousseau “La única costumbre que hay que enseñar a los niños es que no se sometan a ninguna”. Pues eso, cambiemos las costumbres para cambiar el destino de un previsible resultado.

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