BLANCO, O LA INSOPORTABLE LEVEDAD DEL SER

Ay Pepiño, Pepiño. El guardián pretoriano del socialismo nacional aterrizó en “su tierra”. No se si debemos reír, o debemos llorar, o quizás debamos hacer las dos cosas.
Decía James Freeman que “Un politico piensa en las próximas elecciones; un estadista, en la próxima generacíon.” Con el clarividente y a la vez falaz José Blanco la frase anterior gana aún mayor realidad. Blanco es un político que no tiene escrúpulos, es un político que lleva algo escondido, que debajo de su cazadora de buen ante lleva siempre conectado un ventilador, el ventilador de la mentira, el ventilador de la manipulación, de la asechanza y de la insidia. No se si habrá personaje en la historia que haya alcanzado el nivel del bueno del Secretario de Organización socialista pero, para qué preocuparse no creo que la historia se ocupe del personaje ¿o si?
El viernes en Vigo las culebras envenenadas salían de su garganta para supuestamente apoyar a un Caballero y su dama de las aturas en esta curiosa campaña electoral. Y claro, sacó su particular ventilador en contra del Partido Popular, esta vez con el Plan General en la mano y atacando directamente a la alcaldesa y a su segundo, el concejal de urbanismo Chema Figueroa. No se si habrá reparado Pepiño en tres circunstancias: la primera, que la mierda que intenta esparcir es de su propio partido, toda vez que el PP de Vigo asumió un Plan General que habían redactado con anterioridad del trabajo conjunto del PSOE y el BNG; que esta misma semana, no sabemos si se lo habrían informado, ha surgido una nueva preocupación a añadir a la lista por las resoluciones judiciales en Rosalía de Castro con un alcalde del PSOE y la ahora presidenta del Parlamento Gallego metida en el ajo; y que por mucho que Caballero se suba a lomo de su particular escaladora, es un candidato poco creíble, que vive de la maqueta y que busca la moqueta, y aun siendo apuesta personal del Sr. Blanco no se cree que pueda ser alcalde de la ciudad más importante de Galicia, pues si lo creyera no esperaría a abandonar su puesto de Presidente de la Autoridad Portuaria a ver que pasa.
Sr. Blanco si acusa aporte pruebas, pero si no tiene pruebas o no las aporta sólo hay un calificativo o a lo sumo dos para calificarle: mentiroso y difamador.

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