MIGUEL ÁNGEL BLANCO NO TE OLVIDAMOS

13 de julio. Una de esas fechas que siempre quedarán grabadas, desgraciadamente a sangre, en la mente de los españoles de bien. Recuerdo este día hace ya 16 años cuando ETA decidió echarle un pulso al Estado de Derecho, en forma de “chantaje” jugando como sólo los terroristas saben hacer con la vida humana.
Miguel Ángel Blanco, concejal de un pueblo vasco, servidor público de unas ideas difíciles de defender en un bello lugar como el País Vasco, donde un grupo terrorista siembra (parece que ahora menos) el terror entre aquellos que difieren en su idea secesionista de España. Miguel Ángel era un concejal, no un alto responsable del partido, y precisamente por serlo se convirtió en un fácil objetivo para los asesinos indeseables. 3 días de pulso, un Gobierno que pese a ser del mismo partido que él, resistió la tentación de sucumbir al chantaje; y un pueblo español, que vivimos la angustia de una cuenta atrás que desgraciadamente finalizó un sábado 13 de julio cuando un herido de muerte fue localizado por las fuerzas de seguridad.
Aquel día recuerdo como iba camino de la playa en mi coche cuando la radio anuncia lo que no me hubiese gustado oír: ¡Miguel Ángel Blanco ha fallecido! El tiempo se detuvo, el silencio enmudeció España, los planes de muchos españoles cambiaron -como los míos- las televisiones, las radios se convirtieron en el centro de reunión de muchos, teníamos que digerir lo que nunca hubiésemos deseado escuchar, y un grito de rabia sacudió la hispana piel de toro, para decir “ETA NO”.
Fue un sábado triste, distinto, de un día caluroso que nos dejó helados, congelados, sin reacción ante la barbarie, ante unos desalmados asesinos que secuestran y asesinan a un chico de bien que sólo buscaba defender unas ideas y que se las quisieron sacar con una bala.
Miguel Ángel Blanco dejó de ser el hombre para convertirse en un mito (desgraciado por el dolor que supuso). El 15 salimos a las calles en todo el País, recuerdo aquel recorrido con las manos en alto, pintadas del color blanco de la Paz. Todos éramos Él.
16 años después, y también en sábado, quiero con estas líneas rendirle un sentido homenaje a Miguel Ángel, recordarlo desde la emoción y decir que los que tenemos sus mismas ideas, seguiremos luchando por ellas, porque su lucha y sacrificio no caerá en vacío porque detrás hay un partido que debe pelear por su esencia ideológica y porque el terror que sufrió nunca más se produzca en este País.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *