¿CIUDADANO LIBRE O SÚBDITO SUBSIDIADO?

Hubo un tiempo en que Dionisio era libre. En aquella época tenía un trabajo, un buen trabajo que le permitía hacer frente a los gastos que suponía su vida, podía elegir que hacer, que comprar, que elegir…podemos afirmar que era un ciudadano.
Pero llegó el año, el año de la gran recesión y el feliz Dionisio perdió el trabajo, peleó por salir adelante, se decepcionó con los políticos de su país y tuvo dificultades, muchas dificultades para pagar lo más básico, para incluso hacer frente al pago de su hipoteca, de la comida para si y los suyos, y empezó a escuchar cantos de sirena como Ulises por el océano, intentando atarse al mástil del sentido común, pero un día sucumbe a la llamada y deposita su confianza en aquellas sirenas que le han prometido dinero, pagarle la luz, el agua, una vivienda y apelando a su dignidad personal convertirlo en un “dependiente” del mundo de las “sirenas”. ¿Va a vivir mejor? Sinceramente creo que no, simplemente va a sobrevivir y caer en una peligrosa red de sumisión y sometimiento a la “ayuda”, no será un ciudadano libre y si un súbdito vasallo del subsidio.
Eso pretenden los sirizos en Grecia y los podemos en España, ah y todo gratis total, sin devolver lo que te prestan, aunque lo paguemos el resto (que mas les da aunque se les llene la boca con la palabra solidaridad). No quiero en mi país cadenas que aten la libertad, no quiero cadenas que obliguen a las personas a caminar como ovejas en la misma dirección, no quiero yugos y si libertad, no quiero subsidios y si oportunidades, porque solo así Dionisio recuperará su felicidad, la de sentirse libre y con posibilidades de independencia personal no de dependencia eterna. Por cierto esta dependencia se acaba convirtiendo en un estado dictatorial, en otra cosa diferente de la democracia y si queremos ejemplos veamos por ejemplo Venezuela y como lo están pasando allí.
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