HUMILDAD VERSUS EGO (artículo publicado hoy 20 febrero ABC)

Su Santidad el Papa ha renunciado a su puesto, se ha apartado hacia un retiro monacal por el interés de la Iglesia. Creo que es loable y un ejemplo de un ser superior en lo intelectual y que ha hecho de su vida un ejemplo para todos. Es capaz de retirarse a un modesto monasterio y dejar por el bien de todos que el nuevo Papa siga con la dirección de la Iglesia Universal. Desde luego ha dado una lección, lección que deberían aprender muchos en este país.

La lección que da se resume en “humildad”: virtud que consiste en el conocimiento de las propias limitaciones y debilidades y en obrar de acuerdo con este conocimiento. Frente a esta racional forma de actuar de un hombre de fuerte convicciones tenemos a otros que nos rodean que hacen de la vanagloria su bandera, convierten la soberbia en su modo de vida y acogen  la vanidad como su  fe.

En Vigo, por desgracia, tenemos ejemplos vivos de lo segundo, empezando por su máximo representante jurídico, nuestro alcalde. Es un ser único en arrogarse todos los logros e incluso de manosear la realidad para arrimarla a su ego. Un ejemplo es  la deuda municipal que el PP cifra cercana a los 100 millones de euros, y que el alcalde rebaja sustancialmente al hablar de deuda financiera y reducirla a 56 millones, es decir, lo debido a entidades bancarias. De esta manera obvia el resto que son las cantidades a devolver al Estado por liquidaciones impositivas de ejercicios anteriores (2008,2009 y 2011), más un préstamo para este año 2013, y que nos llevan a esos más de 100 millones. Vamos que con “fanfarronería” Caballero hace como aquella familia que debe 50 por una hipoteca a un banco, y 50 a un familiar, y terquea diciendo que sólo debe 50. Absurdo, ¿no? Miente que algo queda, pero la realidad está ahí y debemos casi 102 millones de euros.

Pero no es ni el único, ni la única materia. Muchos políticos en activo viven ajenos a la realidad de la calle, todos somos ciudadanos, y creo que estamos hartos –y así lo reflejan las encuestas- de que no cumplan su objetivo de solucionar los problemas ciudadanos, convirtiéndose en un problema más.

Los partidos de tenis son entretenidos en el deporte, pero no en la vida real, poner un telediario (da igual nacional, autonómico o local) y ver el constante peloteo sin fin para acabar en un eterno “deuce” desespera al mismísimo santo Job, y ¿de qué es reflejo? de lo que dije al principio: de falta de humildad, de altura de miras y  de vanidad que hace que sólo la crítica y el dislate sean motivo de actualidad. Como en el tenis, el juego tiene que finalizar, sólo que en este caso la victoria no debe recaer en un político u otro, sino en la ciudadanía siempre que con humilde reflexión consideremos la política como un servicio a los demás y no un tránsito en la propia vanidad.

Reflexión, cambio de valores, seguir el ejemplo de aquellos que lo pueden prestar. Como Ratzinger señores de mi ciudad hagamos de la política local un servicio humilde, no por aferrarse a la silla se consigue el objetivo de servicio que debe de ser la política, no por decir que no debes desaparecen las deudas.

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