SRA. DE LA VEGA NO DESPRECIE A LOS ESPAÑOLES

Existe un dicho en mi querida Galicia que dice algo así como que “o falar non ten cancelas”, no se crean que lo de falar en este caso tiene algo que ver con la agria polémica surgida entre la Vicepresidencia de la Xunta y la Presidencia de la Junta extremeña, si no que en este caso el hablar (o falar) hace referencia a las manipulaciones de María Teresa Fernández de la Vega cuya maleficencia está más que clara, resulta evidente y patente, y más aún, oculta una clara intención intoxicadora de la opinión pública.
Se despachó la vicepresidenta con frases tales como que el referéndum cuya solicitud mediante proposición de ley se presentó en el Congreso era inconstitucional, que la presentación de firmas, nada más y nada menos que de 4.028.396 españoles era ridícula, y lo comparaba con los votantes del PP (nada que ver sra. vicepresidente). ¡Increíble! Si bien es un partido político el que presenta la iniciativa la misma no es partidista, si no en defensa de los intereses generales de los españoles, y la misma lleva el apoyo de votantes tanto del PP como del PSOE. Despreciar de ese modo la petición de mas de 4 millones de españoles resulta insultante para todos, los de un color político y los de otro, ya que en poco tiempo hemos sido muchos los que con nuestras firma pedimos al Sr. Zapatero que nos consulte a todos; si nos desprecia no haciéndolo, lo mejor que puede hacer es convocar elecciones anticipadas y mostrar en su programa electoral sus verdaderas cartas.
El artículo 92 de nuestra Carta Magna prevé la posibilidad de que las decisiones políticas de especial trascendencia puedan ser sometidas a referéndum consultivo de todos los ciudadanos, si no tiene trascendencia modificar por la vía de los hechos la Constitución de 1978 sin seguir los trámites constitucionales previstos, venga Dios y lo vea.
¿Cómo puede ser inconstitucional solicitar que se pregunte al pueblo soberano, al cuerpo electoral, que opine sobre esta cuestión de tanta trascendencia?, ¿cómo puede ser inconstitucional que el principal partido de la oposición plante en el Congreso de los Diputados una proposición de ley?
¿Por qué tiene miedo el Gobierno de que opinemos los españoles sobre una cuestión tan sencilla?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *