ZAPATERO: ¿DÓNDE ESTABAS RODRÍGUEZ?

Como si del NODO se tratara, el tercer verano triunfal de la era Zapatero, de primero Rodríguez, se parece casi milimétricamente al anterior: incendios, desafío de ETA – BATASUNA, accidentes, cayucos y pateras arribando constantemente a nuestras costas, el Presidente de la Generalidad haciendo de las suyas, el Presidente ausente, en fin como decía la canción la vida sigue igual.
Decía lo de Rodríguez con cierta intención, recordaba aquellas películas del destape en las que aquellos hombres se quedaban en Madrid mientras sus familias peregrinaban hacia las costas españolas, continuando ellos al frente de sus empleos y de paso alguno que otro se lo pasaba muy pero que muy bien. Pero no es el caso de este Rodríguez, al que los problemas de este País le preocupan mas bien poco, ya uno no sabe que pensar, dos soluciones asaltan la mente: o es cuestión de vagancia (lo cual es preocupante) o es cuestión de inoperancia lo cual es aún peor. A un político cuando asume responsabilidades tan altas, sólo se le puede pedir una cosa DEDICACIÓN las 24 horas del día los 365 días del año, debe convertirse un Presidente de Gobierno en una de esas llamadas tiendas de conveniencia que una importante cadena de establecimientos tiene montada por toda la Península, no puede tener dedicación parcial como en el caso en cuestión, y debe sentirse desde la ciudadanía que al frente del País tenemos a alguien, que cuando surgen temas de gravedad como los que nos han asolado este verano alguien dirige las operaciones y por ende el País, pero no desde una cancha de baloncesto, si no desde donde el Gobierno se encuentra más representado, en la Moncloa. ¿Acaso todos los acontecimientos de los que hacía cita al principio no merecían la creación de un gabinete de crisis? ¿Dónde están algunos ministros afectados en sus departamentos por todos aquellos problemas?
No se calibra suficientemente desde el Gobierno la gravedad de tres problemas de los que aludía que cada vez preocupan más a los españoles y que precisan de respuesta urgente: los incendios, la masiva llegada de inmigrantes ilegales
y también el inexistente proceso de paz. Ahora claro toca disimular, acaban las vacaciones y el vacío de poder que hemos sufrido parece caerá nuevamente en el olvido, ¿se solucionará alguno de los problemas? Me temo que no, simplemente nos tocará esperar un año más, si unas elecciones anticipadas no lo solventa, a ver como Zapatero ante los problemas de este país es menos Rodríguez y más Jose Luis. Preocupante, pero que muy preocupante, porque lo españoles precisamos de un presidente al frente del Gobierno, no de un empleado por horas.

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