Soy vigués

Empecé en el año 2005 con esta aventura como LIBERAL VIGUÉS. Soy abogado de profesión, pero me interesa la política, hasta mayo de 2011 he sido Concejal del Ayuntamiento de Vigo,preocupado por sus problemas y que le gusta participar activamente en la búsqueda de soluciones. Comenceí no ano 2005 con esta aventura que é un blog persoal, son avogado de profesión, pero gústame a política, e fun concelleiro da cidade de Vigo ata maio do 2011.
julio 2020
L M X J V S D
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031  

CONTADOR DE VISITAS

¿NUEVA NORMALIDAD? QUIERO LA DE SIEMPRE.

Arrancábamos con las campanadas de un 31 de diciembre, normal como todos, y a partir de ahí vivimos lo que ha sido una gran transformación social de esta quinta parte del siglo XXI. Cien años después de aquellos “locos años 20”, vivimos una nueva realidad en forma de miedo. El verdadero virus que nos ataca es precisamente el de la incertidumbre y un cambio radical ¿provocado por un pequeño bichito imperceptible para el ojo humano?, yo diría que aprovechando que el COVID-19 pasaba por ahí Gobiernos e Instituciones han entrado en una carrera por una revolución extraordinaria, basada en el terror y de consecuencias imprevisibles.

España, como otros países de nuestro entorno, nos hemos caracterizado siempre por una cierta “anarquía personal” en el buen sentido del término, en una sociedad básicamente libre, que tiene en las calles parte de su espita de colectividad. De repente, tras una decisión gubernamental pasamos de la libertad de la calle, a la esclavitud de nuestro salón; de tomar un café en uno de nuestros numerosos bares o cafeterías a hacerlo en nuestra cocina rodeados de aquellos enseres que solo solían acompañarnos en determinados ratos, ratos de cubrir nuestras necesidades vitales, mientras que el café, la caña, la cocacola o el tentempié son más para del disfrute; de salir a nuestros institutos, colegios o trabajos durante unas horas al día, a recluirnos en nuestros cuartos horas infinitas de pura dependencia, que cuasi podríamos calificar como de esclavitud puesto que vivimos pendientes del correo, no del epistolar sino del electrónico, vivimos dependientes de un aparatito de unos 15×7 cm que llamamos teléfono móvil, pero que lejos de hacernos libres de movimiento, nos hace cautivos de dormitorio; de besarnos o chocar las cinco a dar ridículos golpecitos con el codo.  Ese insignificante pero peligroso enemigo, ese invisible pero eficaz rival nos ha transformado, no sabemos si definitivamente: acepciones como teletrabajo, telestudio, teleconferencia, zoomeando, wasapeando, etc han convertido nuestra realidad como ciudadanos, como sociedad en algo radicalmente diferente, pero no dudemos que realmente ha sido aprovechado por los dirigentes para dirigirnos en un determinado sentido, avivados por el temor, y acompañados de la perplejidad ante lo desconocido.

A mayores esa libertad de estar fuera conlleva, y esperemos conlleve prontamente el contacto con nuestros pares, reuniones con compañeros y/o amigos, simples charletas, visitas a museos, ir al cine, escuchar música en conciertos se han transformado repentinamente en: reuniones a través de Zoom o Watshap, Cisco u otras análogas; conciertos en Youtube o Spotiffy; visitas virtuales, a ser rehenes de Nettflix, HBO u otra plataforma similar; y en el peor momento a tener una única salida en el día (salvo que seas afortunado de tener un salvoconducto) al balcón de tu casa si lo tienes, o a una ventana en su sustitución viendo y escuchando los aplausos dirigidos a todos aquellos que vocacionalmente en la mayoría de los casos dedican sus vidas a cuidarnos o curarnos.

El año 2020 se está convirtiendo en resumen en el año de las dependencias obligadas, y por ende en la triste transformación de la pérdida de nuestro modo de vida, de reducir el contacto social hasta ponernos el yugo de la dependencia tecnológica y del encierro. Encima nos han inoculado, casi sin percibirlo el auténtico virus el del miedo a la calle, transformándonos en auténticos agorafóbicos de B.O.E.

Sinceramente espero que la “nueva normalidad”- que no deja de ser anormalidad (pues sale de lo normal) no venga para quedarse-, sino que se quede poco tiempo para irse. Debemos ser quienes, como ciudadanos, como españoles, de reclamar nuestro modus vivendi de siempre, nuestra libertad sin dependencias, nuestro deambular como hasta el 31 de diciembre de 2019.

No quiero injerencias, ni una vida dirigida, ni un gobierno que encuentra en el Real Decreto-Ley (que debiera ser para momentos extraordinarios) su nueva normalidad, quiero un País en que el Congreso de los Diputados sea el centro de la política no del enfrentamiento, en el que la Constitución vuelva a ser el vértice de nuestro ordenamiento jurídico, en el que la cascada normativa siga dicha norma y por ende prime la legalidad frente al activismo. En definitiva quiero nuestra normalidad, no la que nos impongan artificialmente. Ahora la pregunta que supongo se hará en las altas instancias ¿Vamos a permitirlo? ¿Renunciaremos sin más a lo que siempre nos ha sido propio, para convertirnos en cobayas de este experimento?

VOTEMOS SIN MIEDO, PENSEMOS EN HACERLO EN LIBERTAD, SIN IRA.

Hace aproximadamente 26 años que tuve que adoptar una decisión importante sobre mi futuro profesional: decidir a qué dedicarte marca el devenir de tu propia vida. Recuerdo, tras haber decidido dedicarme a la abogacía, acudir a entrevistarme con dos abogados conocidos de mi padre y ambos coincidieron en lo mismo darme un mensaje de desánimo: “no te hagas abogado”. Aquello ciertamente me marco, con el tiempo me he dado cuenta de que simplemente era una manera de que el mar de asuntos judiciales que hay en esta ciudad tuviese un pescador menos y más peces para repartirse. En honor a la verdad, uno de ellos fue finalmente mentor en mi profesión, de lo que le estaré eternamente agradecido.

Os preguntaréis ¿a qué viene esta perorata? Pues vista la situación que vivimos en este País con las elecciones del próximo día 10 de noviembre. Los peces grandes quieren concentrar en ellos el voto, a costa claro es de quienes pretenden aportar nuevas formas o ideas. Se llama por decirlo en una palabra “miedo”. Pero donde unos ven miedo, otros vemos oportunidad, aire fresco, pero sobre todo libertad personal de elección. Lo cierto es que si viviésemos en un País coherente los resultados electorales del pasado 28 de abril deberían coincidir sustancialmente con los del próximo 10, pero ha entrado en juego el “factor miedo”, la llamada de los grandes a concentrar el voto, para evitar que los boten o echen de sus sillas (¿meritocráticamente ganadas?).

Como cuando decidí enfocar mi profesión a la abogacía, lo que quiero ahora es que dejemos libertad personal de pensar, libertad personal de comparar y al fin libertad personal de elegir. En democracia el voto es el arma más útil, usarlo con responsabilidad debe ser un deber personal, pero la libertad de poder hacerlo es sin duda lo más importante para avanzar en la democracia. En estos tiempos procelosos que vivimos, inspirar nuestras decisiones en el miedo nos llevarán a cometer errores; en estos tiempos donde dos no son quienes de ponerse de acuerdo  con vetos mutuos y posiciones irreconciliables, es el momento oportuno para la consolidación de otros actores en escena que equilibren como punto de apoyo un gran acuerdo entre todos que impulse el futuro, que definitivamente ponga en marcha las reformas en libertad que precisan este país y que alejadas del miedo, permitan que si quieres blanco pidas blanco, si quieres naranja la pidas y si quieres ser abogado o médico nadie te desanime en esa decisión o sueño que tienes.

Como en aquellas primeros pasos de la Democracia en la Transición «Libertad sin Ira» con todos los españoles hablando en libertad y sin miedo. El futuro se llama España, y hace falta un gran acuerdo nacional que profundice en una España en libertad, una España del siglo XXI, una segunda transición la de la consolidación de nuestro sistema constitucional de libertades en torno a nuestra Nación.

¿ABRIR VIGO AL MAR? A VER SI ES VERDAD.

Abrir Vigo al Mar es la historia de un fracaso anunciado. El proyecto de Vázquez Consuegra, lejos de integrar la ciudad con su zona portuaria, sembró de granito una zona que debiera contactar lo urbano con lo marítimo; de facto por lo granítico bien pudiera ser un proyecto del mismísimo Caballero. Parece un dislate que en una zona como es la de Montero Ríos – As Avenidas hasta 3 administraciones (Concello, Puerto y Zona Franca) tengan competencias y poder de decisión. Parecería lógico que las decisiones de ciudad recaigan sobre el ayuntamiento y que sea éste el que diseñe como quiere que sea la ciudad, que para ello votamos a nuestros representantes locales. Mientras no sea así asistimos a las luchas cainitas para comprobar quien saca el mayor rédito partidista.

Los que tenemos cierta memoria, tenemos grabado en la retina esa zona como un lugar más acogedor y bonito para el ciudadano, desde la Plaza de la Estrella hasta A Laxe. Aquellos jardines a los pies del edificio portuario, en los que aprendí a andar sin ruedines en bicicleta; la vía del tren vallada – casi escondida- tras un manto vegetal en la zona izquierda yendo hacía La Laxe; la zona del Náutico, con su puerto deportivo con aquellas filigranas encima del murete de piedra, con aquellos míticos locales de ocio de los años 80 que daban vida a la zona. Lo cierto es que en lo único que se ha ganado claramente es que no circulen vehículos ni aparquen en la zona; para acabar en los jardines ,donde se encuentra hoy el centro comercial, en el que entonces estaba el reloj de sol (hoy olvidado en la parte trasera en unos jardines en lamentables condiciones de ornato) con aquellos puestos que ofrecían recuerdos al turista y la entrada a la zona portuaria perfectamente delimitada. En el medio más jardines que ahora, más humanización que ahora y mucha más vida que ahora.

 Tras el accidente del pasado año 2018, que afortunadamente quedó en solo lesiones para  alguno de los asistentes, hemos asistido a la transformación de una parte de la ciudad en una verdadera zona bélica en lo político, y por supuesto sin acondicionar durante este periplo. Solo una vez comprobado el nuevo éxito de acontecimientos como el Marisquiño o el Seafest, las administraciones han decidido tomar cartas en el asunto, bien anunciando con cartelería su colaboración, bien anunciando nuevas reformas e inversiones (pero si pagan otros).

Señores, del partido que sean, de la administración que sea, la zona del Náutico tiene un gran potencial, Abrir Vigo al Mar es un proyecto de los 90 agotado o mejor dicho fracasado. Vigo precisa que realmente se produzca esa añorada apertura de una ciudad que es su Ría, y una Ría que debe ser ciudad. Siéntense, acuerden y póngannos a los vigueses encima de la mesa un proyecto serio, del Siglo XXI pensando en los próximos 50 años, no en las próximas elecciones (autonómicas, generales o locales). Esos proyectos singulares hacen ciudad y construyen futuro, el futuro de una ciudad como Vigo que debe tener su espejo en ciudades como Bilbao u Oporto y no en el ombligo chovinista de algunos.

Por cierto el dinero que inviertan no es suyo, es todos nosotros, para algo pagamos impuestos, pero deben hacerlo con alturas de miras, en clave de desarrollo ciudadano y no de permanencia en sus poltronas políticas.

VIGO SE ESCRIBE CON “V” DE CIUDAD VIVA.

Vigo no se escribe con V de Venezuela. En todo caso sería Caballero quien tenga dejes dictatoriales en su actuación política. Pero no debemos identificar nuestra maravillosa ciudad con su regidor.
Vigo debe escribirse como dictemos los vigueses, los alcaldes pasan pero la ciudad permanece. Hubo un un tiempo en los 80 en que un lema entre los socialistas Soto y el “viejo profesor” Tierno Galván, implementaron el Madrid se escribe con V de Vigo, y Vigo se escribe con M de Madrid; y es que Vigo es una ciudad cosmopolita, moderna, viva, dinámica, abierta, acogedora, rica, emprendedora, divertida…
Desde luego, bajo mi punto de vista Vigo no es Venezuela, ni Cuba, ni Corea del Norte, ni China, ni ningún de esos regímenes autoritarios que hay por el mundo. No debemos confundir, como decía al comienzo, la ciudad con sus dirigentes.
Vivimos en un tiempo en que parezca que nada vale a nadie, todo son disputas, entre personalismos, impropios de la mayor y más importante metrópoli de Galicia.
Vigo no merece vivir en este hartazgo, merece girar su cabeza hacia las maravillosas Islas Cíes, puerta de entrada a nuestra Bahía, camino del océano, y encontrar solo: libertad, futuro, un mar tranquilo donde poder dar lo mejor de nosotros mismos. Vigo siempre mirando hacia ese Atlántico abierto, que resume muy bien la idiosincrasia del vigués: emprendedor, peleón en la ciudad fiel, leal, valerosa y siempre benéfica como reza nuestro lema como ciudad.
Lo que no ha dejado de ser Vigo es valerosa, porque pese a la falta de todo lo anterior, no hemos perdido ni un ápice de ilusión en romper con todo esto, y conseguir un Vigo mejor en el que recuperemos la lealtad y fidelidad institucional que no haga de esta ciudad una mirada al pasado, o al propio ombligo; la beneficencia de una política orientada a las viguesas y a los vigueses, que encuentre en la vocación de servicio y de hacer ciudad la construcción de un futuro mejor, futuro para cada uno de los vigueses no el futuro cortoplacista del político de turno con el rédito de unos pocos votos para salvar su sillón.
Vigo es abierto, como lo es su Ría que detrás de las islas tiene la infinidad del océano; Vigo es futuro, como el de sus jóvenes y su Universidad en la onda del siglo XXI; y Vigo es sobre todo mi ciudad y quiero que en ese futuro sigamos disfrutando de su lema: fiel, leal, valerosa y siempre benéfica. Pero sobre todo Vigo es una ciudad viva; solo es necesario dejarse perder por sus calles, subir sus cuestas o simplemente observar por la ventana para percatarse de su viveza.

VIGO NO SE CONSTRUYE A BASE DE OCURRENCIAS, SI DE PROYECTO.

Vigo se ha convertido por obra y gracia de Caballero en una ciudad pacata, corta de miras, que está pensando en el año 2019 como otrora se hiciera en el 2011 o en el 2015, pero para nada se está viendo en un futuro de mi querida urbe a 50 años vista.

Los transportes dentro de la ciudad son un tema vital, la comunicación vertical en una ciudad con una orografía complicada es importante, pero, ello no es óbice para que se transforme de forma poco planificada o, haciéndolo sosegadamente y, sobre todo con los ojos tendidos en el futuro de más generaciones que la nuestra. Cuando se habla de cantidad y no de calidad, lo importante para algunos es sacar 17 o, como incluso dice nuestro alcalde 20 concejales; cuando se habla de calidad y no de cantidad se habla de proyecto de futuro, del objetivo que se busca como ciudad y de lo que queremos a 50 años vista.

Estos días es objetivamente constatable que hay un proyecto para convertir unos 800 metros de una de las vías emblemáticas de la ciudad la Gran Vía en una terminal aeroportuaria al aire libre. Una cinta transportadora pretende trasladar ciudadanos de la parte baja en Urzaiz a la Plaza de España, por el bulevar central como si de una cadena de montaje se tratara o, esas cajas de supermercado en las que depositamos nuestra compra. Así las cosas, no es un proyecto consensuado -como no es casi nada de las obras de Caballero-; no es un proyecto a 50 años vista y si a 12 meses; y no es un proyecto -a mi juicio- que transforme la ciudad. Nueve millones de euros o lo que eran unos mil quinientos millones de las antiguas pesetas. ¿Para cuánto tiempo? Ni se sabe.

Es bueno tener memoria, Vigo ha cometido muchos errores históricos -no tan lejanos- como fue el famoso Scalextrik o el proyecto Abrir Vigo al Mar (auténtico eufemismo de ciudad), es bueno recordar que hace no tanto tiempo el Sr. Caballero adquirió para Vigo un bus eléctrico que costó a los vigueses medio millón de euros y, que hoy día ¿dónde se encuentra? ¿Por qué no usarlo en servicios gratuitos de Gran Vía arriba/abajo?

Puestos a hacer ciudad creo que debemos ser ambiciosos, poniendo encima de la mesa, presentando a la ciudadanía viguesa, proyectos que marquen el nuevo Vigo, que no es el Vigo de un “dinoseto”, de un “pezeseto”, o de una cinta transportadora; es el Vigo que articule los distintos puntos extremos de la ciudad en uno, que acerque por ejemplo el Campus universitario al centro urbano (ello redundará en un mayor crecimiento económico y demográfico, potenciará la universidad haciéndonos referentes nacionales) y de ahí al aeropuerto; que una la zona de ocio que representa las playas con el centro urbano; que vertebre en definitiva con un medio de transporte planificado, limpio y de futuro esta ciudad. Ello con altura de miras y no es nada novedoso en otras ciudades sería el metro. Para salvar la cota de la Gran Vía ¿por qué no hacer una línea que usando el proyecto de salida sur del AVE bajo la calle Vázquez Varela conecte la parte baja de Gran Vía en su cruce con Urzaiz con la Plaza de España? Aprovechando que se prometió la reforma de la Avenida de Madrid ¿por qué no continuar esa línea vía Bembrive hacia el eje Meixoeiro -Universidad. ¿Qué cuesta mucho dinero? Habrá que hacer un estudio y empezar por ahorrar y buscar la complicidad de otras administraciones. El camino se hace dando el primer paso, no con distracciones como lo “decidido” para la Gran Vïa.

Abel Caballero en su visión megalómana de la ciudad, en su identificación de su persona con el propio Vigo, parece querer convertirse en una especie de moderno Atila sin su caballo Othar, prefiere ir a lomos de Dinoseto; o en un Nerón que en lugar de usar fuego para recrear sus fantasías continúe enlosetando Vigo en busca del voto perdido y el árbol caído. Pero la oposición no está mejor y faltos de ideas alternativas, se aferran a pedir el comodín de la Xunta de Galicia, que parece el salvavidas de su inacción política.

¿Quién piensa en los ciudadanos vigueses de las próximas generaciones? En la actualidad falta lo más importante un proyecto de ciudad de futuro no de presente.

¿DE VERDAD LES INTERESA LA LEALTAD?

 Escuchar a algún dirigente patrio hablando de lealtades, opinando sobre las opciones personales de los afiliados al partido popular de seguir en su afiliación o no. ¿Lealtad? Afiliarse a un partido político no es como el matrimonio en los años 60 “para toda una vida” o si, pero no depende solo de 1, y si del afiliado y el propio partido. Desde luego no podemos entender la afiliación, ni el matrimonio como una condena, porque desde el momento en que así lo sintamos, algo raro sucede.

              Los partidos deben tener un “do ut des” con el afiliado, no debe buscar una oveja que unida al rebaño de los fieles diga a todo amén y, que siguiendo a alguien salte si éste salta, se lance por un precipicio si esté se lanza, etc.  A sensu contrario un espíritu crítico, constructivo, una búsqueda de la mejora reunida a través de la aportación personal, no hacen más que redundar en el colectivo; pero claro: siempre es mejor apartar que, aceptar el aportar; discriminar que aunar; señalar que arrimar o simplemente ignorar en vez de escuchar.

             Por supuesto me refiero al partido que conozco, el PP, y hago a mis compañeros una pregunta: ¿queréis que hablemos de lealtad?

          -Lealtad es presentarse ante la sociedad sin careta, no olvidemos que los afiliados somos parte de esa misma sociedad que el partido está obviando y, lo que es peor no respetarla.

         -Lealtad es, igualmente, ser fiel a los principios y valores con los que te presentas ante tus miembros, respetar tu propio “catecismo”. ¿Se está haciendo? Me afilié a un partido que defendía la libertad por encima de todo ¿lo hace?; una formación que defendía la igualdad que no el igualitarismo ¿se hace?; un partido -aquel de los noventa y principios de los dos mil- que tenía claro el modelo de España, esa España constitucional, Constitución de la que se cumplen 40 años este 2018; y un partido que ponía a la persona en el centro de la actividad política no al ombligo de sus dirigentes, aquel partido que sufría con el terrorismo y no se plegaba a él, ¡Ay! ¿dónde está aquel partido?

          -Lealtad para mi es tener un partido que no solo intenta una huida hacia adelante sin pedir perdón, un partido que ve la paja en el ojo ajeno y no la viga en el suyo.

          -Lealtad es anteponer los intereses del conjunto que forma la formación, por encima de los intereses personales de los dirigentes -que temporalmente ocupan esos cargos.

          -Lealtad es asumir en cada momento las consecuencias de la responsabilidad de los actos, tengan 15 años o sean de anteayer.

          -Lealtad señores dirigentes del partido, no es salir en televisión tratándonos como si de pobres ignorantes desmemoriados fuésemos, para hacernos comulgar con ruedas de molino.

          -Lealtad es en definitiva tener el debido respeto a los afiliados, y en momentos procelosos -como el que vivimos con la condena de la Gürtel- mirar a los ojos a afiliados y votantes y decir nos vamos.

Esto último además de lealtad se llama respeto, confiere altura de miras a quien lo hace y sobre todo le hace digno de ocupar un cargo de representatividad. Y que mejor que ser digno de poder mantener la mirada a tus iguales, sin rubor y sin tener que mentir para sobrevivir.

           Para acabar me gustaría recordar que ya no se estudia la lista de los reyes godos de manera memorística; que como decía antes es muy fácil recordar la letanía de la paja en el ojo ajeno (o su propia viga; Filesa, Malesa, Timesport, BOE, etc), cuando existe una viga enorme en el tuyo. Y si se quieren ovejas, escriban su búsqueda en google porque sinceramente no se donde adquirirlas.

           No me hablen de lealtad cuando no se me presta. En fin, visto lo visto solo cabe un camino, pero siempre con la cabeza muy alta. A buen entendedor.

HUELGA EN LA JUSTICIA GALLEGA PROBLEMA DE ESTADO.

La Justicia está en huelga en Galicia desde hace varias semanas, y no hay visos de solución, porque parece difícil hasta sentarse en una mesa y negociar. En realidad, no es la justicia con mayúsculas, toda vez que lo es una parte de la administración que por su vital importancia afecta a todos los operadores jurídicos y que han llevado a una absoluta paralización de un poder del Estado durante estas semanas.

Hemos de tener en cuenta que en nuestra Comunidad hasta tres administraciones tienen competencia en la materia. Así los jueces y magistrados dependen orgánicamente del Consejo General del Poder Judicial, letrados de la Administración de Justicia (conocidos popularmente como secretarios judiciales) y fiscales dependen del Ministerio de Justicia y por último gestores procesales, tramitadores, auxilio judicial, forenses dependen de la Xunta de Galicia.

¿Parece lógico? Bajo mi punto de vista no. Se produce un auténtico galimatías de competencias y la ausencia de un único mando con competencia para dirigir uno de los poderes en que se divide el Estado, el Judicial, conlleva un claro perjuicio para la ciudadanía en un tema en el cual no existen actuaciones privadas.

Si hay huelga en la sanidad uno siempre puede acudir a un médico privado, si hay huelga en la Justicia “no existen” los juzgados privados -fuera del arbitraje que al final podría acabar en la via jurisdiccional- lo que ahonda en la gravedad de la situación porque conlleva la paralización de derechos de muchos ciudadanos y graves perjuicios para los mismos.

Y se pueden dar paradojas como el hecho de que la negociación encalle sin que exista ningún jerárquico de las partes que obligue a llegar a un acuerdo. Hemos observado como en caso de conflictos de sectores, como por ejemplo el metal, la administración pública sienta a las partes en torno a una mesa de negociación, incluso con un mediador ad hoc y nadie se levanta hasta alcanzar un acuerdo que desbloquee las negociaciones. Pero cuando son las administraciones y sus empleados pueden estar días y días sin hablarse, sin ser convocados como fue desde el 20 de febrero hasta el pasado día 9 de marzo, negociando ese día hasta las 9 de la noche sin acuerdo, y no volver a sentarse una semana después. Parece que por fin el lunes día 19 –10 días después- volverán a sentarse. ¿Es razonable? Sin duda no lo parece; es más, parece que raya el absurdo, con un perjuicio que además afecta a toda la sociedad en una u otra medida.

¿Por qué no existe mediación del Ministerio de Justicia? ¿Cómo no prevé la norma de delegación de competencias la intervención? Lo cierto es que quizá debamos recuperar para el Estado la competencia en determinadas materias como son la Justicia, la educación, la sanidad y la seguridad para cumplir con el mandato constitucional de solidaridad entre las comunidades, y la igualdad entre los españoles. Siendo todas materias nucleares la Justicia por ser uno de los poderes del Estado debe hacernos reflexionar. Se le da tratamiento de un tema local que afecta los gallegos en exclusiva cuando lo cierto es que nos encontramos ante un tema de Estado que por ende debe ser solucionado desde arriba si los de abajo no son quienes de hacerlo.

Van 5 semanas de huelga para 6 y va siendo hora, como reclamaba hoy en algún medio de comunicación el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Galicia, que las partes se sienten y no se levanten de la mesa hasta que lleguen a un acuerdo, dure la reunión las horas que dure. ¡Ah!, y si no son capaces de hacerlo por sí mismos, que pidan ayuda al ministerio de Justicia o al CGPJ, pero es precisa voluntad y pensar en el bien superior de la sociedad que somos los ciudadanos y la importancia que un servicio público fundamental como es el que nos ocupa y preocupa tiene.

Por cierto, ya que el lunes se vuelven a sentar háganos un favor a los ciudadanos no se levanten de la silla hasta llegar a un arreglo.

EN DEFENSA DEL AREA METROPOLITANA DE VIGO. BASTA DE BOICOTS.

Desde el año 2012 tenemos un instrumento importantísimo, que tuvimos aparcada por la inconsciencia o mejor dicho egoísmo del alcalde de la ciudad. Se trata de la Ley 4/2012 del Área Metropolitana de Vigo. Es fundamental su desarrollo, porque muchas de las políticas que se hacen actualmente desde los municipios aisladamente, deberán desarrollarse desde el Área, lo que nos daría una visión distinta más adaptada a los tiempos. ¿Por qué lo digo? Porque la Ley del Área establece materias que actualmente gestionan individualmente los Ayuntamientos que con su desarrollo serán objeto de una planificación, por asunción de competencias, más global. Así el artículo 15  de la Ley establece el ámbito competencial, y al margen de otras que se puedan estableces por Ley, señala en su apartado 2. Que el Área Metropolitana de Vigo ejercerá, en los términos establecidos en la ley, competencias sobre las materias que a continuación se indican:

  1. a) Promoción económica, empleo y servicios sociales.
  2. b) Turismo y promoción cultural.
  3. c) Movilidad y transporte público de viajeros.
  4. d)Medio ambiente, aguas y gestión de residuos.
  5. e) Prevención y extinción de incendios.
  6. f) Protección civil y salvamento.
  7. g)Ordenación territorial y cooperación urbanística.
  8. h)Coordinación en las tecnologías de la información y de la comunicación.

          Vemos que son materias de suma importancia que deben llevarnos a tener una visión más globalizada y altura de miras para hacer una planificación en el que el GRAN VIGO al que aspiramos en este proyecto cuaje y llegue a su fin.

         Creo pues que la primera medida para que Vigo avance es precisamente que se ponga en marcha esa Área Metropolitana, y no debemos dejarnos engañar por aquellos que anuncian una catástrofe si se pone en camino, porque no es cierto, sino al contrario la catástrofe vendrá de aislar a la ciudad. Se debe realizar una planificación global para crecer. Por eso, ahora que se ha puesto en marcha parece incomprensible que se haga por parte de mi partido político (impulsor de la norma y su reforma) una equivocada política de boicoteo de la puesta en marcha. Abandonar la sesión constitutiva fue un grave error; no querer acudir a las reuniones que convoque su presidente un dislate; e impedir por la vía administrativa su inscripción sin simultáneamente recurrirla ante los tribunales de Justicia un mayúsculo palo en la rueda de su nacimiento. Pero además, desde un punto de vista político, es la maniobra menos inteligente que he visto en los últimos tiempos, dando más madera a quien desde hace tiempo busca la confrontación entre administraciones, por ello en el supuesto de que efectivamente el acto de constitución fuese nulo o anulable por un defecto formal, debe corresponder a la Justicia y no a la administración autonómica tomar cartas en el asunto, y para su reclamación ante la Justicia estarían legitimados cualquiera de los representantes metropolitanos (que no son pocos). Además, si se piensa que algún funcionario haya podido cometer algún tipo de ilegalidad debe procederse conforme a la Ley, pero no debemos obviar que el Secretario de la Corporación (que lo es del Área conforme la Ley) tiene encomendado el asesoramiento jurídico de la misma, por lo que si jurídicamente opinó que la sesión debiera continuar, solo cabría el control jurisdiccional del mismo.

Si es necesario judicializar se debe judicializar, lo que no se debe en ningún caso es cargar de razones a aquel que falazmente lleva años acusando a la Xunta de Galicia de ser enemiga de la ciudad, porque no siéndolo, podría llegarse a la conclusión de que hace actuaciones al menos poco entendibles en la ciudad.

Sé que lo más cómodo es hacer seguidismo de lo que digan, no replantearte las cosas y mucho menos hacerlo públicamente, pero sinceramente el compromiso con esta ciudad, el amor a Vigo, el convencimiento de que parte de su futuro pasa por el perfecto desarrollo del Área deben llevarnos a tener una opinión propia y a reclamar que lo referente al Área Metropolitana de Vigo parta la voz desde el partido en la ciudad, al fin y al cabo ¿no es de Vigo? Y si a alguien le molesta lo siento, pero Vigo debe estar por encima de todo y no puedo consentir que se actúe en contra de sus intereses, y creo no soy sospechoso de ser pro Caballero precisamente. A principios del siglo XX se unió Bouzas a Vigo y nada pasó; 10 años después se inauguró el Tranvía que era precisamente metropolitano y nada pasó; en los años 40 se unió a Vigo Lavadores y se desarrolló esta gran ciudad; en los 50 Citroën recayó en la ciudad y supuso su definitivo despegue. Ahora en 2016 el Área metropolitana debe suponer no un “chiringuito más”, y si el germen del nuevo Vigo, el de la fusión municipal pese a quien le pese porque el mapa administrativo de España y por ende de Galicia ha de cambiar en los próximos años de este siglo XXI, del que hoy caerá una nueva hoja.

 

BOTELLÓN: ¿PERSECUCIÓN O EDUCACIÓN?

alcoholMucho se está hablando estos días del botellón, tanto a nivel local como incluso a nacional. Vemos fotos, videos, oímos noticias de las consecuencias, se proponen medidas, sanciones y otras propuestas.

Recuerdo que fue un 29 de diciembre de 2008 cuando me tocó estudiar, proponer al Grupo Municipal del PP de Vigo y defender en el Pleno de la Corporación el voto ante la conocida como Ordenanza del botellón que proponía el bipartido Caballero+BNG. Como abogado llegué a la conclusión de que nos encontrábamos ante una reiteración de normas, y que en el fondo lo que se trataba de un “brindis al sol” por parte del gobierno municipal con el único ánimo propagandístico político. Han pasado 8 años, 7 con la norma en vigor, y aquello que fue una sensación y la propuesta de un voto negativo, se ha confirmado bajo mi punto de vista. Ha sido un brindis al sol, pues no se ha acabado con el botellón, no se ha logrado acabar con los ruidos y mucho menos con la suciedad que provocan estas concentraciones. No es desde luego por terquedad y si por convicción que pienso no es necesaria nueva normativa y si cumplir la existente: hay una Lei de drogas de Galicia (Ley 2/1996, de 8 de mayo): en ella se prohíbe expresamente la venta de alcohol a menores de edad; que es competente la Xunta de Galicia de acciones de prevención, señalando en drogodependencias ha de enmarcarse en una acción planificada y global que, con carácter inespecífico y comunitario, incida sobre los factores que predispongan al consumo, sin perjuicio de otros programas sectoriales concretos y específicos que puedan generar intervenciones más amplias; corresponde realizar programas de información, educación y prevención en colaboración entre otros con las administraciones locales; establece también un régimen sancionador, de control y señalización; La propia administración local tenía en el momento de dictarse la normativa local una ordenanza medioambiental referida a la contaminación acústica, la declaración de Zonas Acústicamente Saturadas (ZAS) que igualmente prohíbe en determinadas zonas; a mayores la Comunidad autónoma de Galicia dictó en el año 2010 una Lei Autonómica, la 11/2010 de 17 de diciembre de prevención en materia de consumo de bebidas alcohólicas entre los menores de edad.

botellon____fast__2d_by_makykaos-d1nyn30 Esta normativa prohíbe expresamente la venta de productos alcohólicos a los menores de edad y prevé medidas para evitarlo. Establece del mismo modo un sistema de infracciones y sanciones conforme a una graduación de las mismas, y establece como algo novedoso en el caso de las sanciones referidas al consumo de bebidas alcohólicas por menores de edad, podrán sustituirse, previa solicitud del menor y conocimiento y aceptación de sus padres, tutores o guardadores y con la compatibilidad con las actividades escolares, por la inclusión del infractor en programas preventivos de carácter formativo o informativo, o de tratamiento, a desarrollar durante un número de sesiones que se establecerán en las normas de desarrollo de la ley. Los ayuntamientos deberían adaptar las ordenanzas locales a la normativa autonómica en el plazo de un año conforme a la disposición final cuarta de la ley.

                 Sinceramente creo que el botellón solo se erradicará, con implicación de los padres en la educación de los hijos, y lo digo con convencimiento y, por ser padre de una adolescente preocupado por el tema. No creo que sea competencia de ninguna administración dar instrucciones sobre cómo educar en esta materia a nuestros pequeños, y si es, una acción de responsabilidad por parte de los padres el mostrar a sus hijos las consecuencias físicas, psíquicas del consumo de alcohol, y sobre todo evitar esas reuniones que son el botellón que más que socializar a nuestra juventud buscan colectivizar el consumo de bebidas alcohólicas. Por cierto el Código Civil impone la obligación legal de respetar su integridad física y psíquica (en ello nos puede ir la patria potestad).

        Perseguir la práctica de actividades prohibidas en las calles no es algo que corresponda a los progenitores, al margen de la responsabilidad de los padres en la educación y cuidado de sus hijos, que no debe ser en ningún casos sustituida ni subsumida por el Estado. Son las fuerzas de seguridad en el ámbito de sus competencias, son el Estado, las CCAA o los Ayuntamientos en su caso los que tienen en último caso esa tarea. Así la normativa autonómica gallega prevé entre las competencias de la Administración:” La adopción, en colaboración con otras administraciones públicas, de todas aquellas medidas que fuesen precisas para asegurar el cumplimiento de lo establecido en la presente ley”. Debemos pues entender que, en ello, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado al nivel que corresponda son imprescindibles y utilizables. En Vigo cuando ha funcionado el control del botellón ha sido exclusivamente cuando la Policía Local ejerció presión sobre los concentrados en el botellón.

Por cierto, también existe normativa nacional, la Ley Orgánica 4/2015 de Seguridad Ciudadana, entre otras, que sanciona el consumo de bebidas alcohólicas cuando perturben gravemente la tranquilidad ciudadana.

               ¿Son necesarias más normas? Entiendo que no, no se debe legislar a golpe de telediario, no se debe buscar exclusivamente en términos de rédito político, se debe analizar con rigurosidad legal la normativa existente en la actualidad, las administraciones competentes y no hacer brindis al sol que lo único que conducen es a confundir a la ciudadanía. Al final hablamos no solo de convivencia, sino de un bien superior el de la salud de nuestros jóvenes e incluso niños. Y por cierto, corresponde constitucionalmente a lox poderes públicos fomentar la educación sanitaria, la educación física y el deporte, y asimismo facilitar la adecuada utilización del ocio. De esta forma lo establece el artículo 43.3 de la Carta Magna. Pues ya saben a hacerlo. Seguramente con educación, alternativas de ocio, fomento del deporte se eviten en muchos casos los botellones y sus consecuencias. Frente al botellón más educación, prevención y concienciación.

EL HIJO DE CAÍN. SIEMPRE CON LAS VÍCTIMAS.

El martes y miércoles han emitido en Telecinco una serie titulada “El hijo de Caín” sobre la dura situación etavivida en el País Vasco en los años 80 con el terrorismo etarra. La verdad es una serie que da mucho que pensar, y afloran recuerdos del pasado, de aquellos que los españoles vivimos a través de la prensa escrita, de la radio, de la televisión de lo que supusieron los momentos más duros de los terroristas atentando día sí, día también contra los demócratas. La izquierda de este país parece, según he leído, se puso nerviosa con la imagen que dio la serie. Lo que si recuerdo fueron los años finales de los 80 y principios de los 90 en Pamplona, y algún atentado viví. Escuchar una explosión y enterarse que una tanqueta de la Guardia Civil ha saltado por los aires, que pongan una bomba en la propia Universidad, pasar por delante de la Comisaría o de la Comandancia de la Guardia Civil y percatarte del miedo en unos ojos que es lo único que se les veía, salir de noche y que unos indeseables se pongan un pasamontañas y delante tuya quemen una villavesa (así es como se denominan los autobuses urbanos en Pamplona), correr delante de manifestantes proetarras, y más experiencias similares me llevan a pensar que en el País Vasco a principios de la década de los 80 lo que dice la serie se asemeja mucho a la realidad.
Sinceramente, lo pensaba ayer mientras veía el capítulo final de la serie, tenemos como sociedad una gran deuda con las familias de las víctimas y con éstas. Parece que su sacrifico por la libertad, por la democracia ha quedado en el olvido, y no puede ser; muchos recuerdan más a través de la llamada memoria histórica a víctimas de hace ya tanto tiempo, mientras se olvidan de las recientes, de las coetáneas. ETA decidió unilateralmente dejar de matar y de secuestrar, pero no ha entregado las armas, ni se ha sometido a la acción de la justicia, y lo cierto es que pese a decir que no, siguen manteniendo estructura y jefes, que las fuerzas de seguridad se encargan de desmantelar.
Casi mil asesinados nos exige no olvidar que ETA ha secuestrado, asesinado, mutilado, extorsionado a miles de ciudadanos españoles y que todos debemos estar con las víctimas. El hijo de Caín refleja una realidad que tuvimos en España anteayer como quien dice. Ni perdón ni olvido, mucho respeto, ayuda y memoria a las víctimas y familias.

Soy vigués

Empecé en el año 2005 con esta aventura como LIBERAL VIGUÉS. Soy abogado de profesión, pero me interesa la política, hasta mayo de 2011 he sido Concejal del Ayuntamiento de Vigo,preocupado por sus problemas y que le gusta participar activamente en la búsqueda de soluciones. Comenceí no ano 2005 con esta aventura que é un blog persoal, son avogado de profesión, pero gústame a política, e fun concelleiro da cidade de Vigo ata maio do 2011.
julio 2020
L M X J V S D
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031  

CONTADOR DE VISITAS